Vivimos en una sociedad que premia más a las personas de carácter extrovertido y espontáneas que a las que son más introvertidas y reflexivas, aunque estas últimas abundan mucho, aproximadamente el 40% de la población estadounidense se siente así.
Se acostumbra a considerar la timidez como algo malo y aunque sí que es un patrón de comportamiento que te hace sentir incómodo podemos sacarle partido y aprovechar su poder.
De los rasgos que describen a las personas tímidas destacamos los siguientes:
•Son muy Reflexivas: Acostumbran a tener un mundo interno más intenso y le dan vueltas a las cuestiones. Para aprovecharlo como cualidad es importante enfocar las reflexiones para que sean productivas y no se queden como simples bucles o preocupaciones agobiantes.
•Son muy Observadoras: Seguramente la persona más tímida es la que más se fija en las conversaciones y está atenta a lo que expresan los demás del grupo. En un estudio de la Universidad Southern Illinois en Carbondale, los investigadores descubrieron que los individuos en edad universitaria que eran tímidos identificaban mejor las expresiones de tristeza y miedo en comparación con los que no eran tímidos.
•Les gusta escuchar: Aunque se puede asociar el ser una persona tímida en estar fuera de las conversaciones, no siempre se da este caso. De hecho las personas tímidas pueden ser los mejores integrantes de una conversación ya que como decíamos anteriormente están muy pendientes de lo que los demás dicen. Y además en cualquier conversación y sobretodo en relaciones de amistad tiene que haber alguien que hable y alguien que escuche.
Todas estas características son poderosas cualidades si les sabemos sacar partido y enfocarlas desde lo positivo. Así podemos redefinir a la persona tímida como aquella de naturaleza sensible y atenta y empezar a valorarla y asociarla con las connotaciones positivas que sin duda aportan a la sociedad.
Antes de definirnos como una persona tímida me gustaría os hicierais la siguiente pregunta:
¿Cómo sabes que eres una persona tímida?
A veces puede que sea únicamente una creencia limitante o una etiqueta que nos han adjudicado o bien un rol que hemos aprendido a desarrollar para adaptarnos a una dinámica familiar o grupal.
Dejando claro que ser tímido no es nada negativo, sí que os invito a que reviséis las bases de tal afirmación, pues os podéis encontrar con alguna sorpresa!
Y de creencias limitantes y revisiones de etiquetas me gustará hablar en el próximo post entrando en el apasionante mundo de la PNL.
Elisabet Mónaco
