¡Luchar o Fluir! Se suele creer que ser una persona luchadora es una cualidad que reporta sólo beneficios pero cada vez más asocio a este adjetivo connotaciones negativas.Luchar es cansado, crea tensión, es dual (ganas o pierdes), es agresivo……seguramente nos iría mejor si dejamos de luchar y fluimos más. Menos control y más confianza. Quiero compartir mi íntima experiencia acerca de cómo viví el inicio de la maternidad con la lactancia materna, que está siendo maravillosamente maravillosa…. pero voy a hablar sobre lo que me ha costado más que es seguramente a la vez lo que nos hace crecer i reflexionar .
Empiezo rápidamente por lo maravillosamente maravilloso. Estando embarazada me cuidé mucho practicando yoga casi a diario, andando y manteniendo mi cuerpo activo, comiendo sano, hablándole mucho a la peque, escuchando música, meditando,…la verdad que fue fácil pues me sentía inmersa en una burbuja de felicidad . Me preparé también para el tipo de parto que deseaba informándome y halando con mujeres que ya habían pasado por ello, puedo decir que tengo un feliz y emocionante recuerdo del embarazo y del parto tanto de lo bueno como de los obstáculos, que evidentemente hay en ambos procesos.
Con mi propia sombra topé durante la lactancia. Me sentía muy feliz de estar con la peque en brazos y lo bien que había ido el parto y las horas posteriores me dieron la confianza para superar día a día los obstáculos con los que me encontraba. Le decía en voz baja: lo conseguiremos! Lo estamos consiguiendo! La realidad es que el primer mes y medio lo recuerdo muy intenso, visité a una comadrona para que me orientara acerca de la lactancia pues tenía muchas dudas, miedos, presiones. Asistí también a un grupo de lactancia dónde compartes con otras mujeres inquietudes. A los 2 meses cuando ya había superado muchos obstáculos, seguía sintiendo que quizás la peque se quedaba con hambre y decidí darle un biberón empezando así con la lactancia mixta (pecho + suplemento de biberón).
Lo decidí yo, sí, pero lo viví como una pequeña derrota pues el “ lo estamos consiguiendo!”, se convirtió en “no lo hemos conseguido del todo”. Y es que todo lo que en la vida te tomas como una lucha tiene dos resultados: el ganar o el perder. Y ahora comprendo que la lactancia materna no es una lucha, es un acto de amor que requiere dejar ir el control y fluir más.
Y vosotros en qué situaciones de vuestra vida estáis luchando?
Qué pasaría si dejáis ir el control para fluir más?