Elisabet Mónaco

Astrología y Coaching

Yoga, un estilo de vida

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Hoy me apetece escribir sobre el Yoga porque es lo que me está ayudando a conectar conmigo misma estos meses de cambios en los que todo me remite a la pérdida:  traslado al nuevo piso, la muerte de mi abuela y la nueva etapa con los peques (que se están haciendo mayores, pronto dejaremos de tener pañales en casa). La vida es cambio, el cambio necesita de un tiempo de adaptación a la nueva situación que luego volverá a cambiar, el margen de maniobra que tenemos está sobre nosotros mismos y no sobre lo que pasa en nuestro alrededor.  El yoga me ayuda a sentirme fuerte, a sostenerme a mí misma y creerme que pase lo que pase soy un árbol bien enraizado con la suficiente flexibilidad para adaptarme a los cambios externos. Ahora que empiezo a tener más tiempo para mí, me encanta planificar qué días iré a Yoga, ayer pude ir a las 20,30 cuando llegó Dani, el peque ya dormía y la mayor se quedó con su padre alargando la hora de irse a dormir. Fue una sensación preciosa que hace un año no veía posible ya que el tener aún un bebe de 10 meses no me permitía tener la vitalidad y energía necesarias para salir de casa a las 20,30 de la noche para ir a  hacer yoga. Ayer fui andando hasta Yoga One Sarria, hacía una noche bonita, aún con luz los pájaros cantaban y me sentí llena y feliz. No es sólo la clase de Yoga en sí mismo que me ayuda, es también el poder encontrar el espacio para hacerla y es evidentemente la sensación de bienestar durante y después de la práctica. En Yoga todas las posturas van acompañadas de una respiración profunda, que es la base para calmar la mente y también para ayudar al cuerpo a entrar bien en cada postura. Yo siempre he sido de hacer mucho deporte, he corrido ½ maratón, he hecho largas carreras en bici de carretera, he hecho natación, he corrido por la montaña…pero con el Yoga he encontrado algo especial, he aprendido a estirar mi cuerpo, a alargarlo, a llegar un poco más lejos en cada postura, a fortalecer brazos y piernas, a concentrarme. Ayer hice por primera vez desde hace tiempo el puente, y me sentí como una niña pequeña explorando sin miedo.

Rueda 1

 

Lo bueno del yoga es que trabajas duro físicamente sin acabar cansado, al contrario, sales con carga de energía tanto física como mentalmente. Al final de cada clase se hace una relajación para integrar la clase y es muy agradable.

Para mí el Yoga es muy completo, me ayuda a sentirme bien tanto física como mentalmente y a ser consciente de mi postura durante el día y a mantener la espalda y hombros rectos. A nivel más espiritual el Yoga me ayuda a abrir el corazón a los cambios y a la vida en general.

SAT NAM

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Autor: Elisabet Mónaco Larrotcha

Estudié Administración y Dirección de Empresas y tras 4 años trabajando en una multinacional sentí que quería mejorar la comunicación con los demás y conmigo misma. Entré en contacto con la PNL descubriendo el apasionante mundo del auto conocimiento y decidí estudiar el Máster de Coaching y Liderazgo Personal para acompañar a otras personas en sus procesos de cambio, auto conocimiento y reconexión con sus recursos y talentos. Me apasiona observar, sentir y conversar con personas, me apasiona tratar de entender sus mundos y las lentes a través de las cuales ven. Me gusta también la música, practicar deporte en la naturaleza y compartir espacios y tiempo con la familia y amigos. Necesito y deseo aportar mi granito de arena para hacer del Mundo un lugar más pacífico y tierno, con más personas conscientes y felices. La intención de este blog es que conozcas cómo trabajo en las sesiones de coaching y sepas más acerca de mí a través de las experiencias y vivencias que escribo. Tal y como dijo Gandhi "Conviértete en el cambio que quieres ver en el Mundo", creo que empezar por mí misma y mi entorno es el primer paso, así que escribiendo este blog siento que estoy en el camino.

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